La mayoría tenemos a alguien más o menos cercano que está pasando por un muy mal momento como consecuencia de la crisis en la que nos han metido por inacción nuestros dirigentes: gente que se ha tenido que volver a su país porque no encontraba trabajo. Gente que se ha ido a probar suerte al extranjero, ganando lo justo para vivir sin poder ahorrar. Gente sobradamente preparada que está en el paro ya que era de los últimos en llegar a la empresa o bien porque no era familiar de otro. Conocidos de muchos años que han tenido que cerrar sus pequeños negocios, fruto de la crisis y la competencia salvaje de las grandes y medianas superficies.
Me uno a la huelga. Vale, no es que tenga mucha vida el blog, pero aquí queda la entrada. Con todas sus consecuencias.
Te animo a que secundes la huelga por varios motivos:
- Si estás en el paro, cobrando o no la prestación o subsidio. Porque precarizar el empleo nunca es bueno. Para salir de la crisis hace falta hacer las cosas bien, y para ello se requiere dedicación y estabilidad.
- Si estás trabajando pero asustado, con miedo a que se produzcan despidos en tu empresa y que te pueda salpicar tarde o temprano. O si temes por el futuro de cualquier ser querido.
- Si eres autónomo y ves que tus clientes te compran menos que antes ya que no pueden poner en circulación lo que tienen (desempleo de los mismos, solidaridad familiar con los que les rodean, congelación de fondos por parte de entidades bancarias, etc). Evidentemente si temes que vas a tener que despedir a leales empleados tras muchos años porque ves que la faena no da para pagar tantos sueldos. O incluso si prevés que vas a tener que cerrar. Sí, ya sé que un día representa una pérdida económica considerable, pero cuanta más gente en el paro, menos ventas harás.
- Si eres funcionario. Ya te están recortando por todos lados y es evidente que van a ir a por tí. Y no es que se estén molestando en recortar por un lado e invertir en proyectos que puedan dar beneficios al país(y consecuentemente generar empleo), ya lo ves.
- Si eres empresario medio-grande. Porque necesitas a tus trabajadores, su plusvalía es lo que te ha pagado el chalet y el cochazo. Porque tus clientes necesitan dinero para poder gastarlo en tus productos. Las empresas se montan para ganar dinero, eso es evidente. Despedir gente puede maquillarte las cuentas este año, pero es pan para hoy… y lo sabes. Te debes a tus trabajadores y a tus clientes. Por una vez en tu vida, ponte de su lado y hazlo con la cabeza y con el corazón. Sí, algunos tenéis, yo os he conocido. Y que te vean bien los tuyos.
- Si estás jubilado. Porque todo lo que conseguiste tú y tus predecesores con tanto esfuerzo se está yendo al garete por culpa de los incompetentes que nos llevan gobernando años.
- Si tu corazón te dice que te tienes que unir, aunque no pertenezcas a algún grupo de los anteriores.
Para seguir animándote, comentar que los gobernantes dicen que esta huelga no va a cambiar nada. Queremos pedirles que recapaciten de manera pacífica y democrática, por métodos tales como son esta huelga (salvo cuatro cafres), las manifestaciones (salvo los mismos cuatro cafres de antes), y demás comunicaciones, como por ejemplo este post para llevar nuestro país donde queremos la mayoría de los ciudadanos, no donde mercaderes extranjeros desean.
Porque si nos seguís cortando las alas y pisándonos la cabeza, manteniéndonos abajo e impidiéndonos crecer, tarde o temprano nos cansaremos de ser civilizados y educados. No queremos llegar a eso. Y si sois inteligentes, vosotros tampoco. La paciencia es una virtud finita.
Y sobre todo, respeta a los que decidan ejercer su derecho al trabajo, al igual que a tí te gusta que respeten tu derecho a la huelga.
Quien te está puteando no es el trabajador, no lo olvides nunca.



